I
Inés G.M.
5 days ago · Piel & Bienestar
lo de siempre que no sé si es otoño o soy yo
Vale, llevo dos semanas con la piel pidiendo socorro y al final he tenido que sentarme a pensar qué estaba haciendo mal porque algo estaba haciendo mal, claramente.
En verano simplifico mucho. Quito capas, bajo la frecuencia de los activos, hidrato menos porque el calor hace que no lo note tanto. Y luego llega septiembre-octubre y mi piel sigue con la rutina de agosto pero el ambiente ya no es el de agosto. La calefacción empieza, el aire es otro, y yo ahí con mi gel ligero de siempre sin entender por qué noto tirantez.
Lo que he ajustado esta semana:
- He vuelto a meter la niacinamida por las mañanas. La había quitado en verano porque con el calor y el protector solar ya me parecía suficiente y la verdad es que tenía razón para el verano, pero ahora mismo la noto a faltar para la barrera.
- He cambiado el hidratante AM por uno con ceramidas. El gel-crema ese que uso en verano no me está dando lo que necesito ahora mismo.
- Y el paso que más me ha costado asumir: he vuelto a la noche con el retinol dos veces por semana. Lo dejé en julio porque entre el sol y que me apetecía descansar de activos fuertes... bueno, pues ya toca retomarlo.
Lo que NO he tocado todavía y tengo pendiente es la frecuencia del AHA. En verano lo bajé a una vez cada diez días o así y supongo que ahora podría volver a cada semana, pero lo voy a dejar para cuando la piel se haya adaptado a los cambios de esta semana. No tiene sentido meter todo a la vez.
La piel en los cambios de estación es un poco así, o sea, hay que ir despacio y escucharla. No soy dermatóloga y cada piel es un mundo, pero a mí me funciona mejor hacer un cambio cada vez y esperar una semana que cambiar cinco cosas a la vez y no saber qué ha funcionado y qué no.

0 likes
1 comments